Un sinfín de personas tratando de llegar a tiempo a aquel lugar que les está llamando. No saben si lo que están buscando lo van a encontrar pronto, no saben si les gustara o no. Sin embargo ese es el motor que mueve una búsqueda. El no saber. "Ubaldo Castro"
domingo, 20 de abril de 2014
La punta del iceberg no es filosa si la ves desde arriba.
Nos obsesionamos con instantes, no deja nuestra mente un mismo pensamiento. Hora a hora, día a día, hasta que de un momento a otro, nos damos cuenta que eso que nos molestaba no significa nada, pero al parecer no aprendemos, no cambiamos, tal vez es porque así es nuestra naturaleza, así aprendimos a sobrevivir, fijandonos en detalles y meditando cada posibilidad. Aún no hemos avanzado mucho, seguimos viendo tres caras del cubo, buscando una cuarta, porque sabemos que hay más, pero no logramos ver nada, sólo nos aprendemos totalmente esas tres caras, hasta que tenemos el cubo en la mano, podemos ver lo demás, aunque a veces dudamos de que sean reales, pero siempre nos sirve para salir del hoyo obsesivo. Cada vez es lo mismo, de alguna forma nuestra solución no nos dice nada, el cerebro nos lleva a tener esos pensamientos repetitivos, a no poder salir de lo mismo. Cada minuto es un sufrimiento. Una enfermiza debilidad que consume nuestro universo por eternidades. Todas las opciones posibles pasan delante de nosotros, pero al parecer una resalta, a la que tememos, y esa está allí, viéndonos, mirando nuestra alma, y acosándonos, susurrando al oído "aquí estoy y soy lo único que hay". No hay a donde escapar de los pensamientos ¿a dónde ir de ese ego que somos nosotros, sin el cual creemos que moriremos? Otro día estoy aquí, esperando a que pase una semana para saber la verdad, rezando que sólo sea otra estúpida conclusión mal hecha, otra conjetura, otra pesadilla. Buen día, Isabel, cuando quieras te invito un cigarro.
miércoles, 22 de enero de 2014
Algún Vaquero.
No le tuve miedo a nada,
todo me aterraba
llevo una vida arriesgada
en esta tierra.
Que la muerte no me espere despierta
Yo acostumbro llegar tarde
que al cabo ya está muerta
y por allí dicen que no tengo madre.
Voy a saturarme de ti
y cuando eso pase,
te miraré con frenesí,
porque mi pasión renace.
El infierno y la monotonía son mi casa
¿cómo no vivir aterrado?
Pero tengo cojones de buena casta,
y estoy medio zafado.
El sol me oscurece la vista.
Pero el clima no me detiene.
Tengo una mente muy lista
que avanzando se entretiene.
Me curo el asco de la boca con cigarros(tabaco)
la tristeza y el coraje con golpes (trancazos).
me curo la pobreza con gastos
corbata y despilfarros.
Con tantas mierdas
me rompieron los piernas.
Aún tenía brazos.
Me rompieron los brazos.
Aún tenía tórax.
Me rompieron el tórax.
Aún tenía cabeza.
Me rompieron la cabeza.
Aún tenía espíritu...
y nadie pudo con su ímpetu.
No hay nada que me detenga,
a todo le doy vuelta.
No hay mal que por bien no venga.
Ya me solté la rienda.
Que la muerte no me espere despierta.
Las mejores cosas llegan tarde.
Que al cabo ya está muy muerta.
Y aún no soy padre.
todo me aterraba
llevo una vida arriesgada
en esta tierra.
Que la muerte no me espere despierta
Yo acostumbro llegar tarde
que al cabo ya está muerta
y por allí dicen que no tengo madre.
Voy a saturarme de ti
y cuando eso pase,
te miraré con frenesí,
porque mi pasión renace.
El infierno y la monotonía son mi casa
¿cómo no vivir aterrado?
Pero tengo cojones de buena casta,
y estoy medio zafado.
El sol me oscurece la vista.
Pero el clima no me detiene.
Tengo una mente muy lista
que avanzando se entretiene.
Me curo el asco de la boca con cigarros(tabaco)
la tristeza y el coraje con golpes (trancazos).
me curo la pobreza con gastos
corbata y despilfarros.
Con tantas mierdas
me rompieron los piernas.
Aún tenía brazos.
Me rompieron los brazos.
Aún tenía tórax.
Me rompieron el tórax.
Aún tenía cabeza.
Me rompieron la cabeza.
Aún tenía espíritu...
y nadie pudo con su ímpetu.
No hay nada que me detenga,
a todo le doy vuelta.
No hay mal que por bien no venga.
Ya me solté la rienda.
Que la muerte no me espere despierta.
Las mejores cosas llegan tarde.
Que al cabo ya está muy muerta.
Y aún no soy padre.
Vita, sollicitudine, nunc. (Una vida, una ansiedad, un instante.)
A Junior, que al igual que muchos seres de ésta tierra, se vio envuelto en desprecios que no merecía, usado por gente egoísta, insensible e indiferente. Lamentablemente los héroes de su historia no son tan puros como en los cuentos de hadas, y sus villanos no merecen ser castigados, sino al igual que él, enseñados.
Hey, niño dientes.
Dime qué sientes.
Enséñame a sentir.
Háblame de ti.
Qué piensas quiero saber.
Lo que miras ver.
¿Por qué estás aquí?
¿Por qué te conocí?
Te he hecho llorar
y no me importa.
Te he hecho gritar
como nadie soporta.
Verte feliz me hace bien.
Te falta por aprender.
Tienes furia inocente.
y justificadamente.
Te quiero castigar,
pero te debo enseñar
Silvas al dormir.
Corres sin perseguir
más que tu sombra
por toda la alfombra.
Hay alguien que te quiere
tanto que le hiere.
Yo sólo observador
de su amor.
Te enfermas,
se me cae el mundo
y sin armas,
veo que te quiero.
Vives en seis metros
cuadrados.
¿Cuántos retos?
¡Que desgraciado!
Cagas donde comes.
Donde no hay soles,
en pura oscuridad,
sin pizca de piedad.
A veces observas a la gente,
igual que yo, sin entender
qué pasa por su mente.
No te preocupa ser.
Me haces daño
sin saber.
No te regaño
como debe ser.
Me muerdes
con tus dientes.
Me rasguñas
con tus uñas.
Quiero darte algo mejor
que tu vida de hoy.
Quiero oírte hablar,
no sólo sentir tu mirar.
No entiendes que te quiero
pareces carecer de sentimiento.
Seré egoísta,
no eres mi problema,
pero tu vista
es un dilema.
Hey, niño dientes.
Dime qué sientes.
Enséñame a sentir.
Háblame de ti.
Qué piensas quiero saber.
Lo que miras ver.
¿Por qué estás aquí?
¿Por qué te conocí?
Te he hecho llorar
y no me importa.
Te he hecho gritar
como nadie soporta.
Verte feliz me hace bien.
Te falta por aprender.
Tienes furia inocente.
y justificadamente.
Te quiero castigar,
pero te debo enseñar
Silvas al dormir.
Corres sin perseguir
más que tu sombra
por toda la alfombra.
Hay alguien que te quiere
tanto que le hiere.
Yo sólo observador
de su amor.
Te enfermas,
se me cae el mundo
y sin armas,
veo que te quiero.
Vives en seis metros
cuadrados.
¿Cuántos retos?
¡Que desgraciado!
Cagas donde comes.
Donde no hay soles,
en pura oscuridad,
sin pizca de piedad.
A veces observas a la gente,
igual que yo, sin entender
qué pasa por su mente.
No te preocupa ser.
Me haces daño
sin saber.
No te regaño
como debe ser.
Me muerdes
con tus dientes.
Me rasguñas
con tus uñas.
Quiero darte algo mejor
que tu vida de hoy.
Quiero oírte hablar,
no sólo sentir tu mirar.
No entiendes que te quiero
pareces carecer de sentimiento.
Seré egoísta,
no eres mi problema,
pero tu vista
es un dilema.
Inefable amor, deífico amor, vida baladí.
Lo físico no basta.
Los poemas de amor ajenos son generales.
Lo nuestro lo traspasa.
Te amo tanto que no sé ni cómo expresarme.
Te veo y entre el amor y la excitación me confundo,
cuando menos me doy cuenta, estoy desnudo
y erecto con demasiadas ganas de sólo abrazarte
y quedarme
así por horas.
De besarte y besarte hasta que sientas cuánto te quiero.
Que lo sientas y tengas esa seguridad.
Quédate un rato más, unos años y unas décadas, más que menos.
Abrázame hoy por la eternidad.
Quiéreme como quieres tú.
Como tú y como las mujeres con las que he estado, esas llenas de amarga gracia.
Escapémonos juntos como un par de ancianos decrépitos, del infierno de un asilo.
Y si no basta ésta vida búscame en otras.
Porque aún siento la misma emoción cada que me ves
que cuando descubrí que eres inteligente
o que cuando me respondiste
el teléfono por primera vez.
Los poemas de amor ajenos son generales.
Lo nuestro lo traspasa.
Te amo tanto que no sé ni cómo expresarme.
Te veo y entre el amor y la excitación me confundo,
cuando menos me doy cuenta, estoy desnudo
y erecto con demasiadas ganas de sólo abrazarte
y quedarme
así por horas.
De besarte y besarte hasta que sientas cuánto te quiero.
Que lo sientas y tengas esa seguridad.
Quédate un rato más, unos años y unas décadas, más que menos.
Abrázame hoy por la eternidad.
Quiéreme como quieres tú.
Como tú y como las mujeres con las que he estado, esas llenas de amarga gracia.
Escapémonos juntos como un par de ancianos decrépitos, del infierno de un asilo.
Y si no basta ésta vida búscame en otras.
Porque aún siento la misma emoción cada que me ves
que cuando descubrí que eres inteligente
o que cuando me respondiste
el teléfono por primera vez.
domingo, 25 de agosto de 2013
Frases de tal vez futuros cuentos o poemas. En síntesis simples pensamientos
Tal vez si corro lo suficientemente rápido y me doy la vuelta, pueda por fin ver mi rostro.
No eres nadie, ¿no te has dado cuenta? Eres sólo una idea.
El hombre se cree el gran animal todo poderoso, por crear las ciencias exactas, cuando esto sólo es una evasión a que en las ciencias sociales sólo hay teorías, no se pueden comprobar y menos controlar, entonces el hombre crea su mundillo pretencioso en la mente, donde tiene poder y control, en lo irreal, donde 2 más 2 siempre es igual a 4.
Dios no es mudo, sólo pasa que nosotros no cerramos la boca ni un segundo para ponernos a escuchar.
¡Quiero un dos, quiero un puto dos. Alguien por favor deme un dos, un dos que pueda agarrar, pueda ver, que salga de mi mente, que no sea la unión de un par de objetos físicos, que sea un simple y cabrón 2!
Dios ha de sufrir, simplemente, de sordera por saturación, no por la ausencia o el daño del órgano auditivo, sino por oír tantas voces, diciendo o pidiendo cosas y pendejadas, quejas, que ya no escucha palabras, ya no somos sonido, sólo ruido.
Me quitaste las cadenas,
aún las que pesaban en el concierto,
me perdí en tus caderas,
me encontré despierto.
"Me perdí" no es cierto.
"Me encontré" es correcto.
No eres nadie, ¿no te has dado cuenta? Eres sólo una idea.
El hombre se cree el gran animal todo poderoso, por crear las ciencias exactas, cuando esto sólo es una evasión a que en las ciencias sociales sólo hay teorías, no se pueden comprobar y menos controlar, entonces el hombre crea su mundillo pretencioso en la mente, donde tiene poder y control, en lo irreal, donde 2 más 2 siempre es igual a 4.
Dios no es mudo, sólo pasa que nosotros no cerramos la boca ni un segundo para ponernos a escuchar.
¡Quiero un dos, quiero un puto dos. Alguien por favor deme un dos, un dos que pueda agarrar, pueda ver, que salga de mi mente, que no sea la unión de un par de objetos físicos, que sea un simple y cabrón 2!
Dios ha de sufrir, simplemente, de sordera por saturación, no por la ausencia o el daño del órgano auditivo, sino por oír tantas voces, diciendo o pidiendo cosas y pendejadas, quejas, que ya no escucha palabras, ya no somos sonido, sólo ruido.
Me quitaste las cadenas,
aún las que pesaban en el concierto,
me perdí en tus caderas,
me encontré despierto.
"Me perdí" no es cierto.
"Me encontré" es correcto.
Me gustas 1.0
-Me gustas-
-¿Te gusto?-
-También me asustas-
-¿Te asusto?-
Tres meses después
desperté en su cama,
por enésima vez,
sonriendole como cuando se ama.
Pasamos de los besos,
a las intimidades,
a escribirle versos,
a conocer sus verdades,
de la lujuria y erecciones,
de la emoción de una nueva relación,
a las llamadas y canciones,
a una basta comprensión.
-Tengo que partir-
-No te puedes ir,
me voy a morir-
-Pero yo ya te comprendí-
La dejé allí parada,
mientras me gritó,
a su llanto atada,
"La puta que te parió"
-Me gustaste, sí-
-Nunca me quisiste-
-Me gustaste y te comprendí,
después perdió el chiste-
-¿Te gusto?-
-También me asustas-
-¿Te asusto?-
Tres meses después
desperté en su cama,
por enésima vez,
sonriendole como cuando se ama.
Pasamos de los besos,
a las intimidades,
a escribirle versos,
a conocer sus verdades,
de la lujuria y erecciones,
de la emoción de una nueva relación,
a las llamadas y canciones,
a una basta comprensión.
-Tengo que partir-
-No te puedes ir,
me voy a morir-
-Pero yo ya te comprendí-
La dejé allí parada,
mientras me gritó,
a su llanto atada,
"La puta que te parió"
-Me gustaste, sí-
-Nunca me quisiste-
-Me gustaste y te comprendí,
después perdió el chiste-
Naufragio en una mujer.
Naufragué
en faldas de mujer.
Naufragué
en vinos a beber.
Arribé en puertos
llenos de pechos y caderas,
en cuerpos muertos,
mujeres de otras eras.
Mi barco se hundió
y nade en la realidad.
Alguien osó,
creo fue una deidad,
me devolvió a la vida,
puso mis pies en tierra.
Ya no nado ni de ida
ni de vuelta a la guerra.
Algún día pienso volver a amar,
a encontrarme con la muerte.
Volver a ese inmenso mar
a desafiar los restos de mi suerte.
en faldas de mujer.
Naufragué
en vinos a beber.
Arribé en puertos
llenos de pechos y caderas,
en cuerpos muertos,
mujeres de otras eras.
Mi barco se hundió
y nade en la realidad.
Alguien osó,
creo fue una deidad,
me devolvió a la vida,
puso mis pies en tierra.
Ya no nado ni de ida
ni de vuelta a la guerra.
Algún día pienso volver a amar,
a encontrarme con la muerte.
Volver a ese inmenso mar
a desafiar los restos de mi suerte.
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