martes, 6 de enero de 2015

Cárcel

Fuimos libres, os lo aseguro, libres y poderosos. Vivíamos en paz, era un paraíso del cual casi no recuerdo, pues al igual que ustedes he perdido la memoria. Pero tengo en claro, que cometimos el peor de los crímenes, todo lo que ven a su alrededor es un criminal, es algún ser siendo castigado, pero ¡oh! ¡Joder! Nosotros somos los peores, las plantas, los animales, las piedras y lo demás, también está siendo castigado, pero en menor medida. Nosotros hemos sido castigados a estar atrapados en estos cuerpos frágiles, en estas limitaciones. Se nos castigó conservando el pensamiento, pero perdiendo la memoria. De donde venimos no había necesidad, y en esta cárcel la hay, de sobra. La prueba ferviente de que no somos de aquí son los sueños, que guiados bien nos pueden remontar a ese momento de libertad, pero ni eso nos lo dejaron en total paz, nos lo jodieron, como todo. Ahora estamos atrapados aquí, en un mundo lleno de criminales, de necesidad, de sueños imposibles y de dolor. Algún día acabará y retornaremos al hogar, habremos pagado la condena que se nos ha impuesto, y ya no habrá dolor, ya no habrá necesidad. Os lo juro.

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